¿Cómo se manifiesta la cardiopatía isquémica?
La manifestación más frecuente es la angina de pecho, que puede presentarse como un dolor o presión torácica ante el esfuerzo. Si el proceso avanza hacia una enfermedad coronaria severa o una angina crónica, el paciente experimenta una limitación funcional persistente. En los casos donde la perfusión es insuficiente, derivamos en un cuadro de isquemia cardíaca, que requiere atención especializada para restaurar la circulación.
